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El Legado

¿Recuerdas los primeros objetos que añorabas en tu infancia? Te cuento que los míos eran 3:

  • Una máquina de coser Singer de 1950
  • Un vestido café de lunares beige de 1950
  • Una capa de lana doble vista con estampado de tartán en color gris de 1960

¿Será casualidad que  todo tiene que ver con ropa? Creo que no…

La máquina de coser de mi abuelita, fue mi favorito desde muy pequeña, en ella podía verter toda mi imaginación,  fue mi barco, tren, escondite de lectura, bunker ilimitado de curiosidad al momento de abrir esos misteriosos cajones. Hasta la fecha sigue siendo para mí el objeto más fascinante, siempre he dicho que cuando tenga hijos haré su ropa con esa máquina e indudablemente me encantara pasar a mis herederos esta pieza.

Otro de mis objetos favoritos de infancia era ese hermoso vestido café de lunares que mi abuelita utilizo en su juventud, este parecía estar hecho para una princesa, de falda triple circular, sin mangas, cintura pequeña, cierre en la espalda, con un frente sencillo pero elegante, creado en el más suave algodón que mis manos han tocado, simplemente la perfección hecha vestido, espero algún día encontrarlo y poder usar  esa pieza con la que mi abuelita se veía radiante en su juventud y a un costado de este vestido de ensueños en el mismo ropero se encontraba la capa mágica, siempre me pareció ideal para salir a luchar con estilo y al mismo tiempo te hacía sentir como miembro de la realeza,  desde niña caí rendida ante la sencillez y belleza de esta pieza y he de admitir  que nunca visualice como la portaba mi abuelita  porque ella es  pequeña y la capa es un poco grande, lo que si imaginaba era lo poderosa que podía ser con ella.

Pasa el tiempo, creces pero las memorias de la infancia siempre se quedan en tu alma y cuando vez nuevamente esos objetos que te hacían soñar, tu corazón late al 1000 x hora, de la emoción de tener nuevamente entre tus manos esas piezas que han sobrevivido al paso del tiempo, que llenaron tu niñez de dulces historias y sientes que una parte de ti ha regresado… Así tal cual fue lo que me sucedió con esa capa gris, con la diferencia de que ahora que soy adulta  puedo hacer realidad ese sueño de salir con ella a luchar y ser sofisticada al mismo tiempo.

Mi abuelita por supuesto está feliz de que yo tenga esta joya familiar, porque esto va más allá de heredar un simple objeto, es el poder transmitirme sus experiencias de juventud, su sabiduría, su calidez y amor; así mismo de esta forma yo estaré feliz de poder pasar esta pieza a mis hijas, porque de esta forma les transmitiré  el amor y sabiduría de su bisabuela, su abuela y que su madre tienen para ella.

Por ello siempre es importante tener presente que legados dejaras en tu viaje por la vida,  porque el saber que tienes ese algo  del pasado que marco tu infancia y que representa el amor de tu historia familiar, es sin duda alguna la forma más bella en que las nuevas generaciones contacten sus raíces.

¿Quieren saber cómo es la capa mágica? Aquí te la presento.